
Desde su publicación en 2003, el Manual de finales de Dvoretsky se ha convertido en una obra referencia sobre finales para muchos ajedrecistas. Al combinar la accesibilidad con el rigor académico, ha ayudado a miles de jugadores a desarrollar su propia base de conocimiento de finales y a dominar incluso los más complicados. Sin duda, algo que lo hizo destacar fue la característica única de distinguir los materiales esenciales de los avanzados mediante un fondo gris. Esto ayudó a los aficionados a centrarse primero en los aspectos básicos y dejar para después las partes más complicadas.
Para jugadores de nivel medio, el texto completo del Manual de finales de Dvoretsky puede resultar intimidante. Por eso, los grandes maestros Karsten Müller y Alex Fishbein han extraído todos los contenidos esenciales (las secciones resaltadas en gris) y han creado una versión resumida: el Manual básico de finales.